Patrones que pueden aparecer

Todas las personas cometemos errores de interpretación. Hablar de una distorsión no significa que alguien sea irracional ni que todo lo que siente sea imaginario. Es una forma de describir patrones que, en ciertas situaciones, pueden reducir la información que consideramos.

  • Catastrofizar: dar por probable el peor desenlace y subestimar la capacidad de afrontarlo.
  • Leer la mente: asumir lo que otra persona piensa sin contar con información suficiente.
  • Pensar en todo o nada: evaluar una situación sólo como éxito total o fracaso completo.
  • Personalizar: atribuirse hechos que pueden depender de múltiples factores.
  • Filtrar: atender casi exclusivamente a lo negativo y dejar fuera datos relevantes.
  • Convertir una posibilidad en certeza: tratar “podría ocurrir” como “ocurrirá”.

Cómo alimentan la ansiedad

Una interpretación amenazante activa respuestas emocionales y corporales. Esas respuestas pueden sentirse como evidencia de que el pensamiento era correcto: “Si estoy tan nervioso, debe ser peligroso”. Así se forma un circuito entre interpretación, activación y conducta.

Evitar, controlar o pedir seguridad de manera repetida puede disminuir la ansiedad en el momento, pero también impedir que aparezca información capaz de corregir la interpretación.

Examinar un pensamiento

Examinar un pensamiento no consiste en reemplazarlo automáticamente por uno agradable. Consiste en precisar qué dice, reconocer la emoción que provoca y revisar la evidencia disponible.

Puede ser útil preguntar: ¿qué hechos apoyan esta conclusión?, ¿qué hechos no encajan con ella?, ¿estoy confundiendo una posibilidad con una certeza?, ¿qué le diría a alguien que aprecio en la misma situación?, ¿hay una explicación alternativa más completa?

Flexibilidad, no certeza total

El objetivo no es eliminar toda duda. Muchas situaciones importantes incluyen incertidumbre. Una respuesta más flexible permite tomar decisiones proporcionales con la información disponible y ajustar el rumbo si aparecen datos nuevos.

Si estos patrones generan mucho malestar o se repiten en distintos ámbitos, trabajarlos en terapia puede ayudar a comprender su origen y su función.